Tiempo de juego:
2928 minutos
Esta es mi primera reseña, y eso ya tiene que significar algo.
Empecemos con lo obvio para sacamos de encima esa obligación lo más rápido posible: Samson técnicamente es defectuoso, y mucho. Unos paquetes de actualizaciones le dieron algo más de fluidez, pero las mecánicas son deficientes en general, sobre todo la conducción, que es muy mejorable. Los combates cuerpo a cuerpo a veces son más caóticos que en la vida real, y eso es mucho decir. Y los bugs abundan, sí señor.
Sin embargo, a despecho de todo aquello, Samson es una joya.
En los últimos años, muy pocos juegos lograron transmitirme sensaciones tan profundas. Tyndalston se suma a la pequeña lista de ciudades que conocí, sufrí y disfruté sin poner un pie en ellas, junto a Lost Haven, Vice City o Stormwind. Tyndalston se te mete en la piel. Es triste, agobiante y decadente. Es un cadáver pudriéndose, y Samson es un paramédico ensayando un RCP patético y heroico al mismo tiempo.
Tyndalston es hermosa y es horrible. Los gráficos son una obra de arte y transmiten lo que buscan transmitir: suciedad, humedad, decadencia. Pero también belleza. Caminás la ciudad y querés saber más de ella, de su historia, que es una historia fea y sucia, pero que agrega densidad: cada información sobre lo que pasó (o quién murió) en cuál o tal callejón le da identidad propia.
Casi podemos decir que el gran protagonista del juego es la ciudad. Sí, es una historia sobre Tyndalston, no sobre Samson.
Samson está bien. Tiene carisma, personalidad, dos huevos a prueba de misiles y dos puños demoledores. No necesita nada mas. Lo motivan dos cosas: una razón urgente (su hermana Oonagh) y un propósito ideológico (Tyndalston). Avanza dando golpes contra todo lo que se pone delante. Lucha en solitario contra la posmodernidad, el cinismo y el darwinismo capitalista. Incluso pelea contra la corrección política: es un blanco que se abre camino a trompadas, y es un blanco que no tiene complejos es ser él mismo. Son los 90’s, el mundo era otro. Más sencillo, tal vez.
Además, la historia es mucho más compleja de lo que parece a simple vista. Es la lucha del pasado idealizado (quizás con razón) contra el futuro amenazante (lo mismo). Parafraseando torpemente a Gramsci, se trata de un viejo mundo que se resiste a morir, y un nuevo mundo al que le cuesta nacer, y por supuesto, de los monstruos que surgen en el intermedio.
Apenas 20 trabajadores dieron vida a este juego. Hubo despidos en el proceso. La plata fue insuficiente. Aún así, dieron vida a esta pequeña genialidad. Una joyita. Lo que más apena es tener la certeza de que, con un presupuesto más alto y un equipo más numeroso, Samson sería el mejor y más impresionante juego de acción hasta la fecha.
Si leíste todo esto, no necesitás saber mas nada: sos un tipo de gustos sencillos que quiere cagar a trompadas a los malos y después tomarse una birra con los amigos. Este es TU tipo de juego.
Aguante Samson, carajo!
👍 : 10 |
😃 : 3