Tiempo de juego:
2135 minutos
No entiendo el odio ni la ignorancia que se puede leer en algunas opiniones sobre este juego.
No os engañéis: Blades of Fire es una auténtica joya infravalorada por gran parte del público actual, pero MUY valorada por quienes realmente llegan a jugarlo y disfrutarlo.
Me lo pasé hace casi un año. Quería tenerlo también en Steam y aprovechando su salida y la versión 2.0, lo he vuelto a comprar sin dudarlo.
Es un juego sólido y muy fluido, con un apartado visual espectacular: colores vivos, escenarios impresionantes llenos de detalles, una imagen siempre clara y limpia, sin filtros borrosos ni efectos molestos. El diseño de personajes también está muy cuidado y todo encaja perfectamente dentro del mundo fantástico que han creado.
Y lo más importante: tiene muchísimas cosas que lo hacen mejor que la mayoría de juegos que han salido en los últimos años.
- El combate es divertidísimo y extremadamente satisfactorio.
He leído opiniones diciendo que el combate es aburrido… y sinceramente, no puedo estar más en desacuerdo. El problema no está en el juego.
Las armas se sienten contundentes, con impacto real. Puedes realizar hasta 16 tipos de golpes distintos: barridos, punzadas, ataques desde izquierda, derecha, arriba o abajo, además de golpes fuertes manteniendo pulsado. Y lo mejor es que el entorno importa: las armas chocan con paredes y obstáculos, así que tienes que pensar qué movimiento usar en cada situación.
Todo gira alrededor de un sistema de bloqueo brillante, que te permite respirar y recuperar energía mientras mantienes la tensión del combate. Nunca había visto algo así en otro juego y me parece una idea fantástica. También tienes parry y una esquiva rápida y muy precisa, además de efecto "tiempo bala" que hacen que golpes, muertes y cercenamientos sean más espectaculares (y que puedes desactivar si no te gustan).
Al final, el combate se convierte en una especie de baile increíble. Llega un punto en el que te da igual enfrentarte a 10 enemigos o a uno o dos jefes gigantescos, porque el juego consigue que te sientas capaz de atreverte con todo.
- El diseño de niveles es impresionante.
No he visto nada remotamente parecido en otros juegos. Cada rincón, cada detalle, puede esconder un secreto, un atajo o una conexión inesperada entre caminos.
El mundo está construido con muchísimo cuidado y nunca pierde calidad conforme avanzas. Para mí es uno de los puntos más fuertes del juego. Sí, te vas a perder alguna vez, pero solamente necesitas prestar atención a tu entorno para avanzar.
Y sinceramente, prefiero perderme explorando escenarios increíbles antes que repetir el mismo jefe 40 veces hasta memorizarlo perfectamente, algo que aquí no ocurre y que agradezco muchísimo.
- La forja de armas es el verdadero corazón del juego.
Tus armas son las protagonistas. Las creas tú y decides completamente el estilo que quieres utilizar.
Es una idea única y muy bien ejecutada. Si forjas bien un arma, puedes conseguir que dure muchísimo más, mejorar la ventana del parry, aumentar la resistencia al bloqueo para aguantar ataques de enemigos enormes, incrementar el daño o ajustar la velocidad del arma. Y esto último es importantísimo, porque un arma lenta te obliga a calcular mucho mejor cada golpe.
No es un sistema superficial: cambia completamente tu manera de jugar.
- La historia y los personajes también terminan sorprendiendo.
Empieza de forma sencilla y sin mucho contexto, seguramente de manera intencionada, pero poco a poco todo gana personalidad, interés e importancia.
- La duración es enorme y jamás perdí él interés en seguir jugando. (70 horas hasta el final y seguí jugando 40 o 50 más, y ahora vuelvo desde 0 en Steam con las mismas ganas o más)
Nunca tuve ni un atisbo de duda por querer abandonarlo. Sinceramente, el NG+ va a ser una delicia cuando complete la historia de nuevo en Steam.
En muchos años jugando no recuerdo nada remotamente parecido a esta joya. Pocos juegos me han transmitido tanto o me han hecho disfrutar así.
Y eso que llevo muchísimos años probando juegos y abandonando muchos de ellos porque da la sensación de estar “esperando a que más adelante se ponga interesante”. Incluso juegos recientes que parecen hacerlo todo a mí no me han transmitido absolutamente nada, y eso que lo he intentado.
Con Blades of Fire no pasa eso. Desde el principio muestra personalidad, ideas propias y una identidad clarísima, y a partir de ahí no deja de mejorar.
Si no eres capaz de disfrutar lo divertido que es, sinceramente lo lamento por ti, porque te estás perdiendo una experiencia que ningún juego puede ofrecer hoy en día.
👍 : 37 |
😃 : 2